El presidente catalán, Salvador Illa, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, han alcanzado un acuerdo para aprobar unos presupuestos en la Generalidad de Cataluña. 

¿Qué es lo que ha cedido Illa a Junqueras para que este le apruebe los presupuestos? Una gran línea de tren alrededor de Barcelona para conectar ciudades de la segunda corona metropolitana sin pasar por la capital. Más influencia catalana en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona. Y reforzar con 527 millones la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC) hasta 2029. Este último punto tiene como objetivo ir capacitando a la ATC para recaudar el IRPF cuando el Gobierno de Pedro Sánchez lo ceda (si es que alguna vez ocurre, que todo podría ser, conociendo al actual inquilino de La Moncloa, si lo necesita para seguir siendo presidente del Gobierno).  

El antecedente de este pacto fue el acuerdo de investidura entre el PSOE-PSC y ERC y los sucesivos acuerdos de estabilidad que incluían la llamada “financiación singular” para Cataluña, que suponía que esta comunidad autónoma podía recaudar y gestionar la mayoría o casi todos los impuestos mediante la Agencia Tributaria Catalana para, posteriormente, transferir una parte al Estado (por los servicios que presta como, defensa, infraestructuras, etc., y como «aportación a la solidaridad»), es decir, al modo del cupo vasco o concierto económico navarro. 

ERC vendió este acuerdo como un importante avance hacia la “soberanía fiscal” de Cataluña. Sin embargo, como implicaba romper el régimen común por el que se rigen todas las CCAA (excepto las citadas Navarra y País Vasco), el acuerdo suscitó un importante rechazo en el resto de regiones, incluidas las gobernadas por socialistas, como Castilla-La Mancha (Emiliano García Page, quien dijo "no es singularidad, son privilegios”) y que "rompe la igualdad" entre españolas) o Asturias (Adrián Barbón), quien dijo que rechazaba de forma “clara, nítida y rotunda” una financiación singular para Cataluña porque, según él, “rompe con el acuerdo multilateral y la solidaridad entre españoles”. 

En consecuencia, la “financiación singular” para Cataluña todavía no ha sido aprobada de facto. Aunque acuerdos como este último alcanzado entre Illa y Junqueras tratan de implantarlo poco a poco por la vía de los hechos... 

Por último, recordemos que uno de los dos protagonistas de este acuerdo, el líder de ERC, Oriol Junqueras, fue condenado en la sentencia del juicio del procés (2019), por sedición y malversación de caudales públicos. El Tribunal Supremo le condenó a 13 años de prisión y 13 de inhabilitación. Pero en el año 2021, el Gobierno sanchista le aplicó un indulto por el que se le perdonó la pena de prisión, aunque se mantuvo la inhabilitación para cargos públicos. Y en 2024, porque Pedro Sánchez necesitaba los votos de los 'indepes' para ser investido presidente, el Gobierno aprobó la ley de amnistía del procés, aunque a día de hoy sigue inhabilitado porque el Tribunal Supremo no aplicó de forma íntegra la amnistía en lo que respecta a la malversación, lo que le imposibilita presentarse a elecciones.