El dulce Albares, ministro de Asuntos Exteriores del Reino de España, lleva una año solicitando en el Vaticano que el Papa León XIV reciba a Pedro Sánchez. Al fin lo ha conseguido: será el próximo miércoles 27, apenas 10 días antes de que el Papa desembarque en España.
Al tiempo, los constantes ditirambos del presidente del Gobierno más cristófobo de toda Europa hacia el Obispo de Roma revelan el cinismo inconmensurable del personaje.
José Manuel Albares lleva desde la mismísima toma de posesión del Pontífice, hace más de un año, solicitando que el Papa León XIV reciba a Pedro Sánchez. La verdad es que el Pontífice debe recibir a todo el mundo, pero no deja de sorprender que la visita tenga lugar coincicidendo con la elevación a derecho constitucional del asesinato de los no nacidos, es decir, del aborto.
Los constantes ditirambos del presidente del Gobierno más cristófobo de toda Europa hacia el Papa de Roma revelan el cinismo inconmensurable del personaje
Por otra parte, el presidente del Gobierno necesita que el Papa alabe detalles del Gobierno español, por ejemplo, la acogida al MV Hondius para que la Iglesia transija con las barbaridades del Ejecutivo o convertirle en colega del "no a la guerra", como si un Papa pudiera apoyar una guerra.
Los constantes ditirambos del presidente del Gobierno más cristófobo de toda Europa hacia el Papa de Roma revelan el cinismo inconmensurable del personaje Sánchez.
Pero no le quitemos mérito al dulce Albares: es un especialista en manipular a la Iglesia.