Me encanta esto de los días internacionales de Naciones Unidas y compañía. Pretenden con ello sustituir al Santoral, de la misma forma que los revolucionarios franceses decidieron cambiar los nombres de todo el calendario para despojarlo de connotaciones cristianas.
Pues bien, el Día internacional de la Familia se celebra el viernes 15 de mayo. Naturalmente, hablamos de los 300 tipos de familia, no de la única familia digna de tal nombre, la familia natural, formada por un hombre y una mujer más sus hijos... que es la única familia que existe y que, además, constituye -la familia natural- una célula de resistencia a la opresión porque, en ella, a la gente no se le mide por lo que aporta sino por lo que es.
Ahora bien, dos días después, el domingo 17, Día internacional contra la homofobia. Pues la verdad es que la homofobia está recluida y no asoma la cabeza. Hoy más bien, lo que reina es el homomiedo: a ver quién es el guapo que se atreve a definir la homosexualidad como hace el catecismo: un desorden inaceptable.
Pero una cosa es amar al pecador y otra transigir con el pecado
A ver muchacho, el archivo: Punto 2357 del Catecismo de la Iglesia: "La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves, la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados. Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso".
Sí, ese mismo Catecismo recuerda que los católicos tenemos la obligación de tratar a los homosexuales con respeto y delicadeza. Pero una cosa es amar al pecador y otra transigir con el pecado.
En todo caso, si el aborto atenta contra el derecho a la vida la homosexualidad es la contraposición a la familia... por razones obvias. No sé yo si no convendría alejar un poco más dichas jornadas, aunquen tampoco importa mucho. A fin de cuentas, ¿a quién le interesan los días internacionales de cualquier tipo?