Sr. Director:

Se llamaban María de los Ángeles (31 años) de Getafe, María del Pilar (59 años, natural de Tarazona) y Teresa del Niño Jesús (27 años, de Mochales Guadalajara). Estaban en el convento de las Carmelitas Descalzas de la ciudad. Habían salido del convento dos días antes, vestidas de seglares. Iban buscando un refugio, y en el camino, calle Francisco Cuesta, son descubiertas. “Son monjas. Disparad sobre ellas” grita un miliciano social-comunista. Inmediatamente, disparan sin más.

María de los Ángeles cae sobre el bordillo de la acera sin señales de vida. María del Pilar cae en un charco de sangre, la vuelven a disparar, la apuñalan hasta dejarle el riñón al descubierto. Un guardia de asalto ordenó llevarla al hospital. En una de las camas muere diciendo: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen.”

Teresa del Niño Jesús, al oír el tiroteo, logra escapar. Corre aturdida hasta encontrarse con un individuo que prometiendo protegerla, la quiere violar. Los asesinos logran dar con ella: en un supremo intento de huida, con las manos en alto cae de bruces sobre las piedras del camino, fulminada por una descarga seca, arrojándo sangre por la boca. Media hora más tarde aparece el cadáver en el interior del cementerio. Fueron beatificadas por San Juan Pablo II.