Sr. Director:

Pensaban algunos que ya no se daban cismas entre los católicos, y de un tiempo a esta parte observamos cómo el término cisma y la realidad cismática han vuelto a aparecer entre nosotros, desgraciadamente.

El CIC define el cisma como: "el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos" (canon 751)

El código habla de la obligación de todos los miembros de la Iglesia Católica de permanecer en comunión de fe y de amor con todo el Cuerpo de la Iglesia. La herejía afecta a la fe y el cisma a la comunión y la caridad. El cisma surge usualmente por desacuerdos en torno al orden y la autoridad eclesiástica.

Sto. Tomás de Aquino distinguió entre cisma y herejía, pues toda herejía es cisma, pero no viceversa, sin embargo el cisma conduce fácilmente a la herejía.

A partir del siglo XVI se hizo común considerar el cisma como un rechazo de la unidad con el Papa, una negativa a formar parte del conjunto total de la Iglesia. Quien comete actos cismáticos puede recibir de parte de la Santa Sede penas severas, estas penas se aplican en casos de cisma público y pueden incluir la excomunión, la suspensión de la ejecución de órdenes y la pérdida de la idoneidad para adquirir y retener beneficios. Si los cismáticos son legos, se les castiga con pena de excomunión. Además, si durante la suspensión ejercen órdenes, se hacen también irregulares.

(Hacemos referencia al CIC promulgado en 1983 por el Papa San Juan Pablo II, código que sustituyó al anterior de 1917) 

Ahora bien, si la persona o el grupo declarado cismático se arrepiente de lo hecho o dicho y pide perdón, el Papa puede levantar la pena que dicho grupo o persona tenía que sufrir.

Todos los miembros de la Iglesia debemos orar y esforzarnos por mantenernos en plena unidad con todo el Cuerpo Eclesial y con su cabeza, el Papa de Roma, que es el Sucesor de San Pedro. Recemos al Señor para que nos mantengamos siempre en comunión de fe, caridad y esperanza con el Papa y con los demás miembros de la Iglesia Católica.