Recuerden el viejo chiste del gitano -tranquilos, que esto no es delito de odio- que lleva a su burro a vender al mercado. El animal es tozudo y su dueño se las ve y se las desea para que avance. Al final, le espeta: ¡Y que tenga yo que decir que tú eres güeno... Florentino!
Ahora, Florentino Pérez debe aprender a ganar sin humillar, a recuperar la humildad del Madridismo y retirarse a tiempo. Y Riquelme, el hombre de los Sánchez se convierte en oposición, aunque Sánchez Galán ya piensa en sustituirlo
Florentino Pérez se ha impuesto en las elecciones a la Presidencia del Real Madrid... ¡por la mínima! Sí, ha obtenido dos tercios de los votos (65% frente al 35%) pero sólo ha dado un par de semanas a su adversario para prepararse y con unas condiciones draconianas: por ejemplo, el aval financiero, verdaderamente abusivo.
En esas condiciones conseguir dos tercios de los votos, y más en una elección como ésta, sólo puede entenderse como una victoria pírrica y como un éxito de Enrique Riquelme.
Oiga, ¿era bueno que Riquelme ganara? Hombre, ni de broma, antes me quedo con Florentino, que, lo he repetido muchas veces en Hispanidad, me cae gordo.
Pero es que Riquelme es peor: se trata del típico empresario ecolojeta, subvencionado por el Gobierno por ecolojeta, Gobierno que le tiene bien cogido por la ecología, una especie de tiranía del siglo XXI. Encima, es un personaje patrocinado por Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, a quien el Real Madrid le importa un comino y sólo busca vengarse de Pérez, quien, en su día, hace ya 20 años, intentó arrebatarle Iberdrola.
Dicho esto, ahora Florentino Pérez debe aprender a ganar sin humillar, a recuperar la humildad del Madridismo y... a saber retirarse a tiempo.
Ganar sin humillar porque su victoria no ha sido aplastante y Florentino es, así, entre nosotros, un poquito chulo. En segundo lugar, a recuperar el madridismo que él mismo ha destrozado. La cantera de su gran adversario, el Barça, le da mil vueltas a la del Real Madrid.
Florentino se siente mucho más a gusto con la liga Europea y con un equipo mercantil, que busca los mejores fichajes del mundo y que, miren ustedes por dónde, ficha bastante mal.
Además, ahora va a enfrentarse con la opción Riquelme, el hombre de los Sánchez (Sánchez Pérez-Castejón y Sánchez Galán). No sé si por mucho tiempo, pues Galán ya piensa en sustituirlo por su yerno, el responsable de Estrategia de Iberdrola, David Mesonero.
¿Ahora bien, de verdad ha ganado Florentino? Obtener un 35% de los votos no es baladí. Y cuidado, porque en las elecciones al Real Madrid siempre se pierde en la primera elección y se triunfa en la segunda
En cualquier caso, lo que sí es cierto es que Enrique Riquelem ha abierto una brecha, ha creado la oposición en el club.
Pero sobre todo, Florentino, 75 años de edad, debe aprender a retirarse a tiempo, No debe perder un minuto sin nombrar un delfín y aclarar -otra vez el mercantilismo-, si va a privatizar una parte del club. Recuerden que privatizar un 1% es como privatizar una 100 por 100: el Madrid dejaría de ser una sociedad deportiva... que es lo que debe seguir siendo.
Por lo demás, aún mas importante, y lo es mucho, que la privatización del Real Madrid, es romper la manipulación que en España realiza el poder, el político y el empresarial sobre todo tipo de instituciones: desde las entidades culturales a los equipos deportivos, desde la Real Academia al Real Madrid. Una manipulación y una intromisión que no es que sea mala es que hasta huele mal.
Y Pedro Sánchez e Ignacio Sánchez, los Sánchez, son dos expertos en solicitar todo tipo de relevos en todo tipo de instituciones, menos el suyo. Con un ególatra llamado Sánchez que cree que desde Moncloa se puede conseguir todo, hasta la ignominia. y con un ambiciosísimo Sánchez Galán que piensa que con la caja de Iberdrola se compran todas las voluntades.
Y tú, Florentino comienza tu retirada ya y no privatices el Real Madrid. Y, de paso, recupera el Madridismo.
Los tres personajes (Pedro, Ignacio y Florentino) tienen algo en común: no se marchan nunca, hay que echarles.