En décadas de profesión, jamás he visto un ataque a un magistrado tan bestial como el que ha sufrido Juan Carlos Peinado, que se atrevió a juzgar a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez. En los ataques ya ni se han guardado las formas.
Vivimos la hipocresía del fuerte que se hace el débil para perseguir al débil que se atreve a levantar la voz. Los tertulianos del PSOE lloran por la indefensión de Begoña Gómez ante el prepotente juez Peinado... mientras despellejan al juez Peinado.
Y pese a todo, Peinado va a culminar la instrucción de Gómez y ha conseguido que la Audiencia de Madrid convoque un jurado para Begoña Gómez punto este importantísimo porque, como ya hemos dicho en Hispanidad, un juez juzga según la ley, un jurado juzga según justicia, más bien según la ley que impone el sentido común. Ahora piensen en que el 'pecado' de doña Begoña consistió en un acceso de vanidad, un deseo irrefrenable de figurar en el proscenio de la cosa pública, ya fuera consiguiendo favores a los amigos o ya fuera pasando de un mínimo título comercial a 'catedrática' figurante en la complutense de Madrid.
En estas circunstancias, un juez buscaría la ilegalidad, un jurado también, pero antes repararía en si la buena de Begoña no le echó mucha cara al asunto.
¿Cómo es posible no desconfiar de la escolta de Begoña después de lo de los Mossos con Puigdemont?
Vamos con lo de la escolta de Begoña. ¿Cómo es posible no desconfiar de la escolta de Begoña después de lo de los Mossos con Puigdemont? ¿de verdad resulta una idea tan excéntrica? A lo mejor no debía haberlo dicho pero oiga...
En suma, estamos ante la hipocresía del fuerte que se hace el débil para perseguir al débil que se atreve a levantar la voz. Los tertulianos del PSOE lloran por la indefensión de Begoña Gómez ante el muy prepotente juez Peinado... cuando los perseguidores son ellos y la víctima el juez.
La hipocresía del fuerte que se hace el débil para perseguir al débil que se atreve a levantar la voz. Los tertulianos del PSOE lloran por la indefensión de Begoña Gómez ante el prepotente juez Peinado
Primero intentaron hundirle en los medios, luego en los tribunales, ahora, en el Consejo General del Poder Judicial, que controla el PSOE gracias al voto de calidad de su presidenta, la socialista Isabel Perelló.
Asi que... ¡Viva el valiente juez Peinado!