Humanidad herida y despojada
de su inmortalidad, de sus bienes,
al camino de esta vida fue arrojada,
cubierta de heridas y de llagas.
Descendió la compasión, la Caridad,
de misericordia llena.
Se inclinó hacia sus heridas,
sobre sus llagas,
haciéndolas suyas, sanándolas.
Hombre a hombre, alma a alma,
y con su Vida, rescatarlas.
*Del Poemario “Los Dones y los Frutos” (1917 Ed. Letra Grande)