La expulsión de un disidente de un partido suele ser culpa del disidente, no del líder. La expulsión de decenas de disidentes, alguno al más alto nivel, no puede ser culpa de todos, es culpa del líder.
La última de Vox, ha expulsado del partido a su co-fundador, Javier Ortega Smith. Abascal debería reaccionar. Entre otras cosas, porque mantiene un pulso con el PP y resulta que el gran beneficiario por la crisis de Vox... es el PP.