"La mirada al Traspasado marca el ritmo de la historia y es señal salvadora de los últimos tiempos, que todos reconocerán, incluso quienes le traspasaron". Pues hablando del lado correcto de la historia y del Tiempo de Dios: habla Ginés García, obispo de Getafe. Ginés García y José Rico eran obispo y obispo auxiliar de la importante diócesis de Getafe (Madrid) cuando escribieron estas líneas. Ojo al dato: "La mirada al Traspasado marca el ritmo de la historia: es promesa de salvación que aviva la expectación ante el Mesías venidero; es cumplimiento salvífico que declara la irrupción del tiempo de Dios; el señal salvadora de los últimos tiempos que todos reconocerán, incluso quienes le traspasaron".
Esto para presentar al personaje. Ginés sigue siendo obispo de Getafe y José Rico fue 'ascendido' a titular de la diócesis de Jerez. Don Ginés inauguró el renacido monasterio del Cerro de los Mosquitos el pasado domingo 28, sí, el de la batalla de la guerra civil, una historia muy propia de la Iglesia actual. A saber: unas monjas benedictinas, la gran orden de la Cristiandad, que tiene que abandonarlo por falta de vocaciones, ahora renacida en una orden que hasta anteayer yo no sabía ni de su existencia: Hijas de la Sagrada Familia, a las que, nacidas anteayer, ya le sobran vocaciones en dos continentes (América y Europa), y que, otro síntoma de modernidad eclesial -modernidad de la buena-, han dispuesto una exposición perpetua del Santísimo, 24x7, la primera adoración perpetua en Boadilla del Monte.
La nueva Iglesia y la nueva orden que vive en el Cerro de los Mosquitos es un buen ejemplo de lo que sucede en la Iglesia con el clero regular. Las órdenes progres se quedan sin vocaciones: es una iglesia de piedras. Por contra, las nuevas órdenes, mucho más ortodoxas, con regla más dura y mayor disciplina, les llueven las vocaciones, ¿Por qué será?
Y la bandera de la Sagrada Familia ha sido la adoración eucarística, contemplar al Traspasado.
A lo mejor la conclusión es sencilla.