El pasado 27 de marzo, el Ayuntamiento de Villena (Alicante) promovió un concierto de 'reggaetón' en la Plaza Mayor de la localidad, a la vez que transcurría por las calles adyacentes una procesión de Semana Santa.
Por esta razón, la Fundación Española de Abogados Cristianos ha denunciado ante el Tribunal de Instancia de Villena (Alicante) al alcalde de la localidad, el socialista Fulgencio Cerdán Barceló, por un presunto delito de prevaricación administrativa.
La presidenta de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, denuncia que: “Las administraciones tienen la obligación de proteger la libertad religiosa, no de obstaculizarla. Cuando una institución pública conoce una irregularidad, se le advierte de ella y aun así decide mantenerla, estamos ante una actuación que debe ser investigada por la Justicia”.
Es la nueva técnica de la cristianofobia: no prohibir, sino sabotear.