Se llama Fortunatus Nwachukwu, y es secretario del Dicasterio para la Evangelización. Quizás por ser nigeriano, pero hablar desde Roma, puede hablar más claro sin comprometer a lo suyos.
Aún así, se muestra extraordinariamente prudente, pero lean la respuesta a la última pregunta de la entrevista que le hace la agencia Fides, cuando le preguntan sobre el bombardeo de Donald Trump contra los musulmanes que asesinan a cristianos en Nigeria.
En primer lugar, ya hemos dicho que no se puede hablar de intereses comerciales de la Casa Blanca cuando lo cierto es que si algo le convenía a Estados Unidos era hacer la vista gorda sobre las barbaridades islámicas en Nigeria, porque las petroleras norteamericanas se forran en uno de los grandes países productores de petróleo del mundo.
No. Hay que aplaudir con ganas el bombardeo de Donald Trump y así se ha atrevido a hacer algún obispo católico nigeriano quien considera que alguien... al menos les para los pies a los terroristas musulmanes.
Europa, como siempre, critica a Donald Trump, mientras la antigua colonia inglesa se convierte en una masacre.
Pero el malo es Trump.