El Tribunal Superior de Justicia de Valencia considera que el expresidente de la  Generalitat, Carlos Mazón, no debe ser imputado por no haberse incorporado a su puesto el día de la DANA.

Dice que puede ser censurado políticamente, pero que no es un delito. Es otra forma de decir que Mazón no mató a las 230 víctimas mortales de la gota fría. ¿De verdad creen que la presencia de un presidente en su puesto de mando habría tan siquiera mitigado mitigado los daños provocados por la furia de la naturaleza? ¿En serio?

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Así, la causa vuelve a la jueza de Catarroja, empeñada en procesar al expresidente de la Generalitat por homicidio y en llevarle a la cárcel y, supongo, fusilarle.

Para el Gobierno Sánchez, además, era vital cargar toda el protagonismo sobre el pepero Mazón para liberar de toda responsabilidad al galgo de Paiporta, el socialista Pedro Sánchez.

En cualquier caso, Hispanidad ha defendido que la actitud de Mazón no era aplaudible pero acusarle de matar a gente era una bestialidad que sólo puede entenderse en el ambiente guerracivilista que reina en España. 

Hombre, algo deberíamos aprender del caso Mazón. Por ejemplo, un mínimo de ecuanimidad.

Y RTVE asegura que se trata de un tribunal de mayoría conservadora, aunque no han aprobado el fallo por mayoría: lo aprobaron por unanimidad. O sea, por más que mayoría, al parecer. El guerracivilismo no promete ecuanimidad.