Alternativa Sindical AENA denuncia el ataque a un vigilante por parte de un plastificador ilegal.

 

Días atrás se denunciaba la actitud de taxista ilegales y aún no se ha erradicado a todos los sin techo, muchos de ellos violentos cuando no delincuentes habituales, que han convertido el Aeropuerto, en la ley de la selva. Es lo mismo, en cuanto surge un problema de inseguridad en Barajas, el presidente de AENA, el socialista Maurici Lucena, asegura que eso no es cosa suya, que él sólo se encarga del negocio. 

Hombre eso es como si el dueño de un supermercado asegurara que él sólo es víctima de la violencia. Puede serlo, pero sí es su obligación reclamar a las autoridades que le ofrezcan seguridad. Mucho más si hablamos del presidente de una empresa pública, de un socialista de pro, del PSC, que ahora manda mucho, correligionario del Gobierno de ahora mismo.

Señor Lucena: el aeropuerto Adolfo Suárez no sólo es la puerta, es la primera imagen de la capital de España. Maurici Lucena debería preocuparse más por ello y no convertirlo en un lugar áspero donde reina la ley de la selva.