Sr. Director:

Leyendo la carta que el Papa León ha remitido a los Obispos de Francia con motivo de su asamblea plenaria que se está celebrando en Lourdes, el Santo Padre pide a los obispos franceses que atiendan al problema de la educación de niños, adolescentes y jóvenes. Y que defiendan con determinación la dimensión cristiana de la educación católica, poniendo a Jesucristo en el centro de todo.

Otra cuestión preocupante hace referencia a la lucha contra los abusos a menores y al proceso de reparaciones emprendido por parte de las diócesis francesas. Vale más prevenir que curar. Los sacerdotes culpables han de cargar con su pena, los no culpables deben ser animados con esperanza y entusiasmo.

Además, el Papa invita a los obispos de Francia a tratar con delicadeza la cuestión de la Liturgia.

Hay fieles que se sienten más a gusto celebrando la Misa con el Vetus Ordo y otros se identifican más con el Novus Ordo, pero no debe haber guerra entre nosotros por esta cuestión. Se han de buscar soluciones concretas que permitan incluir generosamente a las personas sinceramente apegadas al Vetus Ordo, en el respeto a las orientaciones emanadas por el Concilio Vaticano II en materia litúrgica.

Como es natural, el Santo Padre anima a los obispos y fieles católicos de Francia a perseverar en la fe verdadera y a dar un claro testimonio de Jesucristo y del Evangelio, siempre en comunión con el conjunto de la Iglesia.

Resumiendo: educación, prevención de abusos, reparación y Liturgia. Los tres puntos son aplicables en general a todo el Pueblo de Dios, a toda la Iglesia extendida de Oriente a Occidente.

Que sea para bien.