No se engañen: en el primer juicio Ábalos-Koldo, Caso Mascarillas... Sánchez ha ganado.
Encima, la vergonzosa actitud de la fiscal general del Estado, Teresa Peramato, capaz de superar en insidia a sus antecesores, Dolores Delgado y García Ortiz, ha dejado sin defensa a la figura del 'chivato', del colaborador con la justicia, es decir, de Víctor Aldama. Una figura sin la cual nunca acabarás con las bandas criminales y la ley del silencio seguirá imperando en ellas.
Pero lo peor es que el fiscal Luzón se niega a colocar a Pedro Sánchez en el lugar en el que le colocaba el chivato Aldama: en la cúspide de la banda criminal.
De esta forma, Sánchez ha ganado por goleada, ¿Qué mas le da a él, un personaje sin escrúpulos, que todos los españoles con dos dedos de frente sepan que es imposible que todos los que le rodeaban sean culpables y el, el más beneficiado por este magma de corrupción, no se beneficiara ni supiera nada de lo que ocurría? ¡Anda ya!
Pero como el fiscal renuncia a seguir esa vía... Sánchez ha ganado.
¿Y Ábalos y Koldo no se pasarán al sector chivato? Imposible: sufren síndrome de Estocolmo y, además, estaban acostumbrados al sistema habitual en las mafias: el jefe da las órdenes pero de forma lo suficientemente equívoca como para eludir cualquier responsabilidad futura. Los subordinados, Koldo o Ábalos saben muy bien que las maldades se hacen pero no se dicen.
Ábalos y Koldo continúan siendo las marionetas de Sánchez, no parece que desde la cárcel vayan a cambiar de opinión. Cada día que pasa están más imposibilitados para hacerlo.