El antidisturbios empujó a la manifestante por la enseñanza pública y la derribó. No se ensañó con ella, estaba persiguiendo a otros supuestos alborotadores y apartó a quien le estorbaba. Pero se le ha caído el pelo porque era una manifestante a favor del Gobierno Sánchez, aunque fuera indirectamente, y claro, eso no puede ser. Así que al policía se le ha abierto un expediente.
Encima, un portavoz relamido de Sumar -no, no es una reiteración- asegura que la policía se esta ensañando con los militantes de izquierda y pone como ejemplo este caso y, además, el tratamiento de la Ertzaintza a los flotillos en el Ayuntamiento de Bilbao.
En suma, la policía está siendo dura con la izquierda, dice Sumar, cuando lo cierto es que ocurre justamente al revés.
Y que tengan cuidado, porque, a lo mejor, los policías se cansan de aguantar.