Hispanidad ha podido saber que el Gobierno Sánchez estudia introducir topes a los precios de la gasolina y el gasoleo, dentro de su elogiable preocupación por los vulnerables. 

Claro que esto tiene un problema. Recuerden que hace apenas una semanas la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) multó a Repsol precisamente porque, al reducir el precio de los carburantes perjudicaba a otros operadores más pequeños.

El asunto es el de siempre: ¿en qué consiste la libre competencia, en que haya distintos operadores compitiendo en igualdad de condiciones o en medidas que beneficien al consumidor?