Gran exclusiva de RTVE: la fiscalía pide al juez la absolución de su jefe, el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, procesado por el delito de revelación de secretos, en el caso de la investigación fiscal al novio de Isabel Díaz-Ayuso.
No sé si lo han cogido: que el subordinado fiscal nominado para el juicio oral ha decidido no acusar a su jefe y darle toda la razón. Me explico, que el fiscal adscrito al caso concluye lo siguiente: jefe, que tú eres bueno, que no eres culpable ni en una miajita, que los malos son tus acusadores... canallas, y el señor juez que es un pelín reaccionario... como todos saben.
Esta es la demostración que el proyecto de ese gran jurista que es el ministro de Justicia -como creo haber dicho antes- Félix Bolaños, consistente en otorgar la instrucción a la fiscalía es una idea genial, repleta de buen oficio jurisprudencial y de sensatez procesal.
Es lo mismo que ocurre con la coincidencia perpetua en el Tribunal Constitucional, cuando, en todas las votaciones, los magistrados nombrados por el PSOE votan, todos ellos, exactamente lo mismo, mientras lo del PP lo hacen en la misma dirección, que suele ser la contraria a la votada por los nombrados por el PSOE... y todos ellos lo hacen en nombre de su exquisita independencia y aun más exquisito buen hacer profesional.
Pero quien no crea en la independencia judicial es un fascista de mucho preocupar.
Do you undesrtand?