Hay que volver a las premisas primeras: ¿la emigración es buena o mala? Es mala y lo dicen las redes sociales, ese periodismo popular tan despreciado pero que se está comiendo al periodismo de siempre (y mira que me fastidia que soy periodista e Hispanidad es un periódico). Simplemente los medios somos esclavos del sistema y las redes sociales no.
Pero dicen muchas tonterías… y muchas bestialidades, como siempre ocurre en el país de la libertad, donde habita todo lo mejor y todo lo peor. Pero es un país donde merece la pena habitar.
La emigración es mala porque priva a los países del Tercer Mundo de su juventud y de los mejor preparados para sacarlo adelante. Lo que tienen que hacer Europa y Occidente es ayudar a los países pobres no recibiendo a su mejor gente sino dándoles medios para que se desarrollen en sus propios países, en sus raíces, que es donde crecen los hombres más íntegros.
Luego ya vendrán a Occidente… de vacaciones.