Dos decisiones del presidente norteamericano en 48 horas. Por una parte, Donald Trump, decepcionado con Vladimir Putin, a quien no ha logrado atraer a Occidente, abandona la idea de una paz en Ucrania y anima a Zelenski a recuperar todo el teste ucraniano invadido por Moscú.
Al tiempo, le dice a Europa que si un avión ruso entra en su espacio aéreo lo que tienen que hacer es derribarlo.
El polaco Donald Tusk ya ha interpretado que Trump se desentiende de la defensa de Europa. No, lo que don Donald ha repetido desde que llegó es que Europa debe defenderse a sí misma.
Lo cierto es que la Unión Europea cuenta con 448 millones de habitantes frente a 143 millones de rusos, es decir, el triple.
Al tiempo, acusa a Erdogan de comprar petróleo ruso y pide a otros países el embargo de la energía que exporta Vladimir Putin.
Trump con Erdogan: "Me gustaría que dejara de comprar petróleo a Rusia mientras Rusia continúa con su ataque contra Ucrania". pic.twitter.com/HzsgnxWj1S
— Emmanuel Rincón (@EmmaRincon) September 25, 2025
Y la noticia no es buena, porque el único que ha tratado de firmar una paz con Rusia, es Trump.
Pero no es la única novedad. El presidente norteamericano también le ha parado los pies a Benjamín Netanyahu: no tolerará que Israel tome Cisjordania. Gaza sí, Cisjordania no. Hamas es el culpable, no la autoridad Palestina.
Incluso, podría pensarse que Trump está valorando, para una segunda fase, en aceptar la existencia de un Estado palestino, dado que preserva la Cisjordania de Mahmud Abbas.