El discurso de fin de año de Santiago Abascal dura algo más de siete minutos, y marca diferencias tanto con el PSOE como con el PP.
El líder de Vox aventaja en su dialéctica a Sánchez y a Feijóo porque el socialista se dedica a contarnos lo bien que lo hace y el Popular se dedica contarnos lo mal que lo hace Sánchez.
En primer lugar, con este discurso. Abascal marca distancia respecto a ambos, lo que ya supone un avance, Al parecer, Vox ha caído en la cuenta de que la diferencia ya no es entre izquierda y derecha sino entre cristianismo y progresismo... y resulta que tanto el PSOE como el PP son partidos progres y, encima, ambos son socialdemocratas.
Decimos adiós a 2025. Digamos también adiós a la mafia y a la estafa. Y miremos con esperanza al nuevo año
— Santiago Abascal 🇪🇸 (@Santi_ABASCAL) December 31, 2025
Feliz 2026, y viva España. pic.twitter.com/JxtWDZA0jx
Incluso, creo, ha caído en la cuenta de que Vox no puede aspirar a ser un partido bisagra sino a gobernar... o también perderá condicción de partido bisagra.
Nada que decir respecto a la inmigración ni al maltrato a los españoles y hasta la idea misma de España.
Ahora bien, sí percibo una ausencia peligrosa: ni una sólo vez ha mencionado a Cristo ni al cristianismo.
A ver, don Santiago, ¿en qué cree usted que radica es España que ustedes pretenda vuelva a ser propiedad de los españoles? España no se entiende sin la fe cristiana.