Sr. Director:
El próximo 13 de mayo, memoria litúrgica de la Virgen de Fátima, el parlamento francés votará si aprueba o no la legalización de la eutanasia en Francia. El promotor de esta ley es el presidente Macron, tan amigo del aborto provocado como de la eutanasia activa. El texto legislativo que legalizaría el suicidio asistido y la eutanasia en Francia fue aprobado el pasado 25 de febrero en la Asamblea Nacional por una mayoría ajustada.
El obispo de Bayona, Lescar y Oloron, Mons. Aillet, ha publicado una carta en la que invita a todos los fieles católicos a movilizarse contra la proposición de esta ley que permitiría la eutanasia activa en Francia.
El texto de la ley será examinado en el Senado entre el 11 y el 13 de mayo.
Mons. Aillet convoca a los fieles a una jornada de oración y ayuno el día de la votación, es decir, el 13 de mayo, que coincide con la festividad de Nuestra Señora de Fátima.
El mismo obispo califica el texto de "extremadamente grave" y afirma que pretende "abolir la prohibición de matar sobre la que reposa desde siempre la vida en sociedad"
Se sabe que la mayoría de los pacientes que contemplan solicitar la eutanasia renuncian a ello cuando son atendidos en una unidad de cuidados paliativos capaz de acompañarlos y aliviar sus dolores y sufrimientos.
Pero cada vez son menores los esfuerzos que se hacen en favor de los cuidados paliativos y de este modo la Seguridad Social prefiere recurrir al suicidio asistido, como ya ocurre en Bélgica, Canadá, los Países Bajos y España.
Finalmente, como dijo la Virgen en Fátima, su Inmaculado Corazón triunfará si nos consagramos al Corazón de Jesús por medio del Corazón de su Madre.