Sr. Director:
Revisando antiguos papeles me ha aparecido un artículo de Julián Marías sobre la liturgia publicado en el ABC en julio de 1998, se llamaba QUEJAS LITÚRGICAS DE UN CONSUMIDOR .En este artículo se hacía un interesante repaso de la situación de la liturgia que tiene que tener algo que vaya más allá de la palabra puesto que tiene como finalidad la conversión a la fe cristiana .
Como primer en punto analizó el peso qué tiene dentro de la liturgia de la misa las lecturas del Antiguo Testamento. Señalaba la dificultad existente para una exacta comprensión de las mismas pues se refieren a diferentes épocas, están escritas por diferentes autores y muchas de ellas no se adaptan a la mentalidad actual. Pienso por ejemplo en las referencias a los sacrificios humanos de los primogénitos y otra serie de lecturas por todos conocidos. Independientemente del contenido de estas lecturas durante la misa, el profesor se quejaba de la manera en que estas eran leídas-. Para mí encuentro que la mayoría de las veces las personas que las leen carecen de la más mínima formación, dicho sea con todo respeto para actuar como lectores. Si mal no recuerdo dentro de las órdenes menores aparecían los lectores y los ostiarios. No vale para realizar estas lecturas cualquier persona; es necesario que tenga habilidad y la profesionalidad suficiente para saber como hay que leer y más, que hay que leer, como hay que matizar la lectura que se hace mirando más al público al que se dirige que al propio texto. En este sentido hace poco veía en Instagram la lectura que hizo la abuela de la reina Leticia de la carta De San Pablo a los Corintios. No he oído otra lectura mejor, matizaba ,pausaba y entonaba debidamente en todos aquellos párrafos que tienen una especial relevancia. Me aterra en las misas cuando veo aparecer a determinadas personas que sé que no van a leer correctamente. La consecuencia de esta falta de corrección es el que los fieles no se enteran de la lectura que sea realizado. Sí en las iglesias tuviésemos unos aparatos de recolectar opiniones y les preguntásemos sí recordaban la lectura que habían oído, nos quedaríamos asombrados de los pocos a los que había llegado el mensaje de la lectura. Si hacemos ,como yo he hecho, la prueba de preguntar que es lo que se ha leído, la mayoría de la gente me daba una respuesta negativa. Este es un aspecto que hay que cuidar y hay que fomentar el que se seleccione para las lecturas no a cualquier persona sino aquellos que están debidamente dotados de voz, de vocalización ,de conocimiento de lo que se va a leer y que sean capaces de transmitir el pensamiento de la lectura. Cuando veo algo una persona que apenas mueve los labios para leer digo Dios mío, Dios mío, infunde en nosotros el don de la sabiduría para saber y no hacer aquello para lo que no estamos preparados.
Otra cuestión que comenta el profesor Marías es el tema de la música. Decía con cierto gracejo que confesaba su preferencia por las misas en las que no se canta, pues en España los fieles solemos cantar mal. Me da pena el que se haya olvidado todo el inmenso tesoro musical que existe. Mi pensamiento se va hacía mi querido amigo el padre López Caló, excelente musicólogo que dedicó su vida a sacar de las catedrales todas aquellas músicas que en sí misas son una excelencia y que llevan directamente hacia el cielo. No ceo que ni la guitarra ni la caja sean instrumentos litúrgicos (perdón Enric) con olvido permanente del órgano tan presente en nuestras Iglesias y a veces tan olvidado. Para quienes quieran profundizar en la riqueza de la música para órgano, les recomiendo las jornadas que se celebran en la Iglesia del Monasterio de Valdedios.
¿Con que tiene que cumplir la música en la Iglesia? Fray Luis de León en su oda a su amigo Salinas lo resume diciendo:
El aire se serena
Y viste de hermosura y luz no usada,
Salinas, cuando suena
La música extremada,
Por vuestra sabia mano gobernada
Todo lo que no sea esto, música de las esferas que al alma despierta y le recurda su origen divino, hecha de números concordes, no es música sino ruido.
La tradición musical de la Compañía De Jesús no es precisamente un ejemplo. San Ignacio liberó del coro a los jesuitas. No obstante en tiempos de la reforma advirtieron cómo en las iglesias protestantes, los fieles apreciaban la música como una forma de oración y eso cambió un poco el pensamiento con respecto a la música. Sin embargo la música en la compañía alcanza grados superiores con la evangelización de América, en la cual incorporan los instrumentos, incluso nativos, para las ceremonias religiosas. Prueba de esto es la película La misión. En los tiempos acuales hemos tenido como como grandes músicos a los Padres Otaño y Prieto.
Cuando veo que se olvida todo el tesoro del canto de gregoriano me entristece, al igual que cuando se abandonó la lengua latina como lengua litúrgica. Yo daría ,no sé lo que daría por volver a oír del sacerdote las palabras de iniciación de la misa :Introibo ad altare Dei y contestar Ad Deum qui laetificat juventutem meam. Estas palabras las tengo grabadas en mi memoria y muchas veces cuando la repito las lágrimas se me saltan.
Hay oraciones que deberían volver a rezarse en latín fundamentalmente el pater noster que es la oración universal por excelencia y si es universal deberíamos hacerla en la lengua universal que es el latín. Yo siempre ,igual que hacía Julián Marías, la rezo en latín así como también otras partes de la misa que aún perduran en mi memoria.
Creo que estoy más cerca del pensamiento de los escritores conversos ingleses que se convirtieron al catolicismo en el siglo pasado abandonando su iglesia anglicana , pero pidiendo a la Iglesia Católica el mantenimiento de la tradición con posturas críticas hacia el Concilio Vaticano y de los qué recoge su trayectoria vital el escritor Joseph Pearce en su libro “Escritores Conversos”.De estos me atrae sobre todo la figura de Evelyn Waugh. Cito aquí un párrafo de una carta que dirigió al Arzobispo Heenan donde decía”¿ es mucho pedir que en todas las parroquias se celebren dos misas distintas una o pop para los jóvenes y otra tradicional para los mayores?. En mi opinión una minoría ruidosa se ha impuesto a la jerarquía y le ha hecho creer que hay una demanda popular cuando en realidad no existen preferencias.
Su preferencia y deseo de conservar la tradición de la misa en latín le hizo pedir al final de su vida, el domingo de la Pascua de resurrección a su amigo el padre jesuita Caraman que celebrase una misa en latín, a la que tan solo asistieron la familia y unos cuántos amigos. Esta misa le trajo la alegría y la seguridad con el mismo y como afirmó el padre Caraman, al término de la misma se mostraba bondadoso y en paz consigo mismo, con esa tranquila serenidad que los sacerdotes solemos encontrar en quienes están muriendo.
Una hora más tarde Evelyn fallecía víctima de un ataque al corazón.
Término pidiendo una mayor profundidad y seriedad en la liturgia tanto por parte de aquellos que ofician como de los que asistimos a ella. La liturgia nos da la pista por donde tenemos que despegar hacia Dios a través de los sacramentos y estos necesitan de una liturgia sentida y sencilla lo cual no quieres decir que haya que abandonar las tradiciones puesto que las mismas son una garantía de persistencia y todo ello sin olvidar que el cristianismo tiene que ser el inspirador de toda la evolución hacia un mundo mejor.