En el mundo de la política sigue creciendo la chifladura, ahora con un nuevo insulto de la izquierda. Y es que Verónica Martínez, de Sumar, quiere “combatir al fascismo fósil”. ¡Prrrr!
Otra muestra más de que a los partidos de la izquierda les vale todo para aludir a lo que ellos ven como ultra y fascista, es decir, a todo lo que no sigue sus postulados. La portavoz de Sumar en el Congreso debería consultar el diccionario de RAE, que define el fascismo como un movimiento político y social de carácter totalitario que se desarrolló en Italia en la primera mitad del siglo XX y también como una actitud autoritaria y antidemocrática que socialmente se considera relacionada con el fascismo. Pero señora Martínez, ¿qué tiene eso que ver con el petróleo y el gas? Debe ser que no usa un vehículo ni tiene luz en su casa ni tampoco se ha parado a mirar la etiqueta de la ropa, porque hoy esos hidrocarburos siguen siendo fundamentales no sólo en la energía sino en multitud de productos y servicios.
Además, Martínez se ha apropiado del último eslogan sanchista, el del ‘No a la guerra’, diciendo: ese 'No' “es un ‘sí a las renovables’”. Debería tener en cuenta que la eólica y la fotovoltaica son energías intermitentes y que necesitan respaldo por lo que no bastan para garantizar el suministro eléctrico y no sirven para producir plástico o nylon (fibra que se hace con un derivado de petróleo, gas y carbón), por ejemplo.
Joer con la cromañona 🤣🤣🤣🤣 https://t.co/WJ0tRttNCN
— La Vermu 🇪🇸🍸 (@Vermutin2) March 25, 2026