Lo cuenta Religión en Libertad. El jesuita Padre Alegre Pujals solía frecuentar los hospitales de Barcelona mostrando una predilección especial por los enfermos más pobres que no tenían a nadie. En uno de los viajes a Italia conoció la obra de san Jose Benito Cottolengo, en Turín, y lo que más le impresionó fue «la confianza en Dios como único apoyo de aquella Institución» y, eso era, precisamente, lo que quería comenzar en Barcelona: una casa que acogiera a los enfermos que nadie quiere y que no tienen recursos.

Pero no pudo verlo personalmente. Sembró la semilla de ese nuevo carisma en un seglar al que dirigía espiritualmente, Rómualdo Zaragoza, al que poco antes de morir (1930) le pidió que fundara esa institución con la ayuda del Superior de su comunidad, el padre Guim. Posteriormente, el arzobispo de Barcelona, Doctor Irurita, aportó también su entusiamo para que en 1932 viera luz la nueva institución.

¿Los requisitos para entrar en la familia del Cottolengo? Son muy estrictas las religiosas: La enfermedad que tengan debe ser incurable y, además, ser pobres de solemnidad.

 

Actualmente, son nueve las casas que tiene el Cottolengo del padre Alegre en el mundo. Seis en España (Barcelona, Valencia, Madrid, Santiago de Compostela, Las Hurdes, Alicante), dos en Colombia (Buenaventura y Popayan) y una en Portugal (Lisboa).