Sr. Director:
El 11 de julio celebramos la fiesta litúrgica de San Benito, abad y padre de monjes. El próximo 20 de agosto celebraremos la memoria litúrgica de otro gran abad y doctor de la Iglesia, San Bernardo.
Bernardo de Fontaine nació en Fontaine-les-Dijon en el año 1090. Su padre era caballero del duque de Borgoña y lo educó en la escuela clerical de Chatillon-sur-Seine. Tras la muerte de la madre de Bernardo, éste ingresó en la Orden del Císter a los 23 años de edad, en el año 1113, arrastrando tras de sí a un gran número de varones consagrados a Dios en la vida monástica.
En 1115, el abad Esteban Harding decidió enviar a Bernardo a fundar el monasterio de Claraval, una de las primeras fundaciones cistercienses. Fue designado abad del monasterio, puesto que desempeñó hasta el final de sus días. El obispo de Chalons-sur-Marne ordenó de sacerdote a Bernardo y le bendijo como abad del monasterio.
Los inicios en Claraval fueron durísimos porque Bernardo no quería relajar en absoluto la disciplina de los monjes. Poco a poco nacieron nuevas fundaciones desde Claraval, en total 68 monasterios distribuidos por toda Europa. Verdaderamente el Señor tocó el alma de Bernardo y le convirtió en un enamorado de Jesucristo, de la Virgen María y de la Iglesia.
Bernardo fue también el inspirador de las órdenes militares, creadas para acoger y defender a los peregrinos que se dirigían a Tierra Santa y para combatir el islam. Redactó los estatutos de la Orden del Temple e hizo que se la reconociera en el Concilio de Troyes, en 1128. Dos años después, Bernardo tuvo que dejar el monasterio y comenzar una intensa actividad pública en defensa del Papa Inocencio II.
Fue un incansable predicador de la Palabra de Dios y ganó muchas almas para Cristo. Se le conocía como Doctor melífluo (boca de miel) por su suavidad y dulzura. Normalmente se desplazaba a pie y acompañado por un monje que hacía de secretario y escribía a su dictado durante los desplazamientos. Luchó contra las herejías cátaras y albigenses.
En 1145 fue elegido Papa Eugenio III, discípulo de Bernardo y monje cisterciense.
La mayor y más trágica empresa de San Bernardo fue la II Cruzada, cuya predicación fue por completo obra suya. Aquí apareció con toda su fuerza y con toda la debilidad de su ideal religioso. En 1153 enfermó del estómago, quedó muy débil y entregó su alma al Creador el 20 de agosto de ese año en la Abadía de Claraval.
Fue canonizado en 1174 por el Papa Alejandro III y fue proclamado Doctor de la Iglesia por Pío VIII en 1830.
Es el santo patrón de Gibraltar y de Algeciras, de los trabajadores agrícolas y de uno de los colegios de la Universidad de Cambridge. Merece la pena leer su Comentario al Cantar de los Cantares y De diligendo Deo.
Con la gracia de Dios y la ayuda de la Virgen María pudo llevar una vida santa y extender la fe verdadera por muchas partes. Su vida puede resumirse en estos términos: orar y trabajar en favor de la salvación de las almas, de todas.