Sr. Director:

Los viajes apostólicos del Papa Francisco a lo que llama periferias apostólicas y existenciales, han tenido en estos  días  de noviembre un significado especial en el Reino de Barein. Un país musulmán donde la libertad religiosa está garantizada por la presencia en su rico territorio bañado por el el oro negro de trabajadores.  llegados de diferentes  países y diferentes religiones. Barein es un país orgulloso de su pluralismo religioso. Los Católicos, unos 80.000, tienen una gran influencia en el sistema educativo, gracias a la presencia de un centro prestigioso como es el del Sagrado Corazon donde  cursan estudios jóvenes  de diferentes  credos. Todos han reconocido ante el Papa la gran formación recibida por las Hermanas del Carmelo Apostólico, que encarnan el espíritu de Santa Teresa  en Manama, la Capital del Reino.

En la Misa celebrada en un majestuoso  escenario adornado con símbolos católicos: una gran figura eucarística -la sagrada forma- en la  que estaba dibujada  una gran cruz y en la que se podia leer el anuncio evangélico  a los pastores de Belén: Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad, el Papa Francisco  en su homilía ha lanzado un  mensaje de  paz y fraternidad  basado en la esencia del mensaje cristiano : bienaventurados los que luchas por la paz y aman a todos  incluso a los enemigos. La gran  multitud  presente en el Barein Nacional Estadio  con sus galas y canciones conformaban una ejemplo de unidad respeto y veneración sin ninguna  discriminación  por la edad, el sexo, la cultura y la religión: más importate aún cuando en algunos  países  las mujeres   son objeto de marginación, violencia y exclusión, como también los cristinos; la minoría religiosa más perseguida actualmente.

Esta convivencia tan fructífera entre el Islam y la Iglesia Católica en Barein es fruto de las excelentes relaciones que mantienen el Papa Francisco y el Gran Imán de Bairen que ha sido sellada con la invitación de su Majestad el Rey Hamal Bin Isa Al Kalifa.  El Papa Francisco en su encuentro con los Miembros del Consejo Musulmán de Ancianos en la Mezquita del Palacio Real de Barein, recordó:  en los escenarios trágicos que vive la Humanidad donde prevalecen las quimeras de la fuerza, del poder y del dinero, los líderes religiosos están llamados a recordar  que Dios y el prójimo son lo primero y más importante, que solo la verdadera Religión  y la Fraternidad salvan.