Sr. Director:
Hace ya más de cien días que fue elegido Sucesor de Pedro el Papa León XIV.
Su nombre de pila es Robert Francis Prevost, nacido en Chicago el 14 de septiembre de 1955.
Dentro de poco cumplirá 70 años de edad.
Sus padres fueron Louis Marius Prevost y Mildred Prevost.
Tras cursar los estudios correspondientes en el Seminario Menor San Agustín de Holland, inició estudios de matemáticas y de filosofía en la Universidad Villanova.
A los 22 años de edad ingresó en la Orden de San Agustín en Saint Louis.
Se licenció en Sagrada Teología, enseñó matemáticas y física en una escuela secundaria, y en 1981 pronunció sus votos solemnes.
Después fue enviado a estudiar Derecho Canónico a la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma.
Allí se licenció y se doctoró en Derecho Canónico.
Fue ordenado presbítero el 19 de junio de 1982.
A partir de entonces fue vicario parroquial de la catedral y canciller de la diócesis de Chulucanas (Perú).
En 1988 fue enviado a la misión de Trujillo con el encargo de formar a los aspirantes agustinos de tres vicariatos.
Fue el Prior de la comunidad hasta 1992, director de formación hasta 1998 y maestro de profesos desde 1992 hasta 1998.
En la diócesis de Trujillo se ejercitó como vicario judicial y profesor de derecho canónico, patrística y moral en el Seminario Mayor de esa diócesis.
Tuvo el encargo de levantar la parroquia de Nuestra Señora de Montserrat (1992-1998) y la capilla de Nuestra Señora Madre de la Iglesia entre 1988 y 1999.
En el año 2001, el capítulo general de su Orden le eligió Prior General y responsable de las relaciones de la Orden con los Dicasterios Vaticanos.
Fue ordenado obispo el 12 de diciembre de 2014.
En septiembre de 2015, el Papa Francisco le nombró Obispo de Chiclayo.
También ocupó el cargo de administrador apostólico del Callao hasta el año 2021.
Un año antes fue elegido miembro del Dicasterio para los Obispos.
En enero del 2023 fue nombrado prefecto del Dicasterio para los Obispos y presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
Trabajó también en otros Dicasterios importantes: para la Evangelización, para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales, para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica, para la Cultura y la Educación y para los textos legislativos.
Fue creado cardenal por el Papa Francisco el 30 de septiembre de 2023.
Y el 8 de mayo de 2025 fue elegido Obispo de Roma y Pastor de la Iglesia Universal.
Desde que fue elegido Papa, León XIV ha dado muestras de una gran prudencia y se ha dedicado principalmente a observar y escuchar más que a hablar o escribir.
Se trata -como vemos- de un hombre claramente conciliador que escucha a todos, reza y sólo posteriormente toma las decisiones que cree más convenientes para el bien de todos los fieles.
Como no puede ser de otra manera, el Santo Padre ha defendido la familia fundada en el matrimonio entre un varón y una mujer, la vida desde su concepción hasta su ocaso natural, la necesidad de cuidar el medio ambiente; ha condenado el rearme y no ha cesado de gritar por el fin de las guerras y los conflictos que siembran el mundo de muerte.
Resultó interesante que el Papa ofreciera el Vaticano como punto de encuentro para las negociaciones entre Rusia y Ucrania, y posteriormente habló con Putin, con Zelensky y con el emisario del patriarca ruso ortodoxo, Cirilo.
Estamos hablando del inicio de un pontificado que se prevé largo y duradero.
Algunos opinan que el Papa todavía no ha tomado decisiones verdaderamente importantes para el conjunto de la Iglesia y para el gobierno de la Curia Vaticana, como el nombramiento de sus más íntimos colaboradores (a excepción de su secretario personal), etc.
El Santo Padre hará todo lo que pueda para buscar la unidad de la Iglesia y superar polarizaciones, animará a los fieles laicos a llevar a cabo una activa evangelización de nuestro mundo, trabajará por recuperar la credibilidad de la Iglesia ante la lacra de los abusos, acabará con ciertas confusiones doctrinales y será (está siendo ya) claro en las enseñanzas de la Iglesia, tratará de que la celebración de la Misa no sea factor de desunión ni de enfrentamiento entre los católicos, ayudará a los católicos que son perseguidos a causa de su fe, tratará de que la Santa Sede informe y comunique mejor que hasta ahora, reducirá los gastos generales y luchará para que los cristianos no nos mundanicemos sino que vivamos como verdaderos seguidores de Cristo, promoverá la misión y las misiones de la Iglesia y seguirá trabajando para que la Iglesia sea casa de acogida para los más pobres y los que todavía no conocen el amor de Dios.
Todos estos compromisos y muchos más le esperan a nuestro Santo Padre el Papa León XIV.
Por nuestra parte, debemos rezar por él y poner en práctica sus enseñanzas y orientaciones a fin de que la Iglesia sea, en medio de nuestro mundo, como un sacramento o signo del amor de Dios para con todos.