Sr. Director:
Con motivo del octavo centenario de la muerte de san Francisco, el Papa León XIV ha querido dirigirse a los jóvenes con una palabra esperanzada que desarma el pesimismo. Frente a una Europa cansada, fragmentada y tentada por el miedo, ha recordado que la historia cambia cuando alguien se toma en serio el Evangelio, sin rebajas, como hicieron san Francisco y santa Clara.
Europa necesita jóvenes capaces de creer que la santidad sigue siendo posible y que el Evangelio continúa siendo la mayor fuerza transformadora de la historia. La luz del Tabor no termina en la cima del monte sino que desciende a los caminos del mundo. Allí es donde Cristo sigue esperando a quienes quieran caminar con Él. Ahí están, estamos, los jóvenes.