Sr. Director: 

Hace 800 años, exactamente en 1226, se puso la primera piedra de la Catedral de Toledo. Por este motivo, la Santa Sede ha concedido un año jubilar para la Archidiócesis de Toledo que comenzará el próximo 25 de octubre con la solemne apertura de la puerta santa en la catedral de Toledo, y concluirá el 27 de octubre del año 2027.

De este modo, los fieles de Toledo y los que lleguen de otras partes del mundo podrán lucrar las indulgencias concedidas por esta efeméride, siempre que cumplan las condiciones de visita a la Catedral Primada, confesión sacramental, participación en la Misa y recepción de la Sagrada Comunión, recitación del Credo y del Padrenuestro y oración por las intenciones del Papa.

Los enfermos e impedidos que no puedan peregrinar físicamente a la catedral podrán igualmente lucrar las indulgencias si unen sus dolores y sufrimientos a la Pasión de Cristo y reciben los sacramentos con verdadero espíritu de penitencia y arrepentimiento.

Esta celebración pretende hacer de la catedral toledana un verdadero santuario eucarístico y mariano para que el templo primado sea un referente de acogida, promoción y fraternidad cristiana donde fe y arte dialoguen cordialmente.

La construcción de la catedral comenzó en 1226 bajo el reinado de Fernando III el Santo, y las últimas aportaciones góticas se dieron en el siglo XV cuando en 1493  se cerraron las bóvedas de los pies de la nave central en tiempo de los Reyes Católicos.

Esta catedral es la sede de la archidiócesis de Toledo.

El actual arzobispo de Toledo y primado de España es Mons. Francisco Cerro Chaves, quien fue ordenado obispo en septiembre de 2007 y rige la diócesis toledana desde febrero de 2020.

Peregrinemos a Toledo para dar gracias a Dios por habernos hecho miembros de su Iglesia y para recibir la abundancia de la misericordia divina, para orar por la Iglesia, por España y por todo el mundo.