El jueves pasado, 22 de enero, la Dirección General de Carreteras y la Dirección general de Tráfico pararon miles de camiones por el aviso de nevadas. Ya se sabe que los meteorólogos últimamente fallan más que una escopeta de feria, pero en el Ministerio de Transporte y en el Ministerio del Interior (Puente y Marlaska) siguen confiando plenamente en la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), que ha pasado a ser, por idiocia progresista el no va más de la 'evidencia científica´.

Como consecuencia, desde Fenadismer (Federación Nacional de Asociaciones de Transportes de España) exigían el cese del Director General de Tráfico por dejar atrapados injustificadamente 10.000 camiones pese a la falta de nieve.

Desde las patronales del Transporte pidieron que se permitiera circular, porque la pérdida de mercancías podía ser grandes y la pérdidas de horas de conducción, lo mismo. Y es que los camioneros privados saben mejor que un funcionario público hasta dónde pueden llegar o cuándo empieza a ser peligroso circular.

 

Naturalmente, les hicieron poco caso.