Sr. Director:

Se cumple en 2026 el doscientos aniversario del nacimiento en Florencia de Carlo Collodi (1826 – 1890). Más desconocido puede resultar el personaje si se enuncia su verdadero nombre: Carlo Lorenzo Filippo Giovanni Lorenzini. El seudónimo corresponde a su nombre de pila y al pueblo donde nació su madre. Sin embargo, su popularidad resulta pródiga si se le recuerda como el autor de “Las aventuras de Pinocho”. Aunque escribió otras obras es precisamente esta la que mantiene en continua vigencia su popularidad. En 1881 escribió las primeras páginas sobre “Pinocho”, que envió al editor de un periódico con una nota peculiar: “Te envío esta niñería”. Esta “niñería” se fue publicando periódicamente hasta 1883 en que apareció recopilada en un libro del que se han hecho cientos de ediciones en numerosísimos idiomas. Este singular libro ha procurado las delicias de niños, adultos y personas de edad ya respetable. La “niñería” se ha convertido en un clásico: en un doblemente clásico, por su antigüedad y por el preciado valor de su contenido. A los niños les seduce la picaresca y las travesuras del personaje. A los adultos les hace rectificar su conducta al comprender que ya no están en edad de esos comportamientos. Y a los mayores los lleva a reflexionar, como nexo del texto, sobre la profundidad y trascendencia de los actos humanos. No es que Collodi quisiera entrar en temas filosóficos o teológicos, bien ajenos a su pensamiento, pero que resultan evidentes en determinados episodios: la creación de un muñeco de madera que cobra vida y estableciéndose entre su creador y él una relación paterno-filial, Gepeto el carpintero considera a Pinocho como su hijo; la parábola evangélica del hijo pródigo que se marcha de casa para volver luego a ella arrepentido; la lucha del bien contra el mal, encarnado en diversos personajes; un Gepeto comprensivo siempre dispuesto a acoger y a perdonar… Es, pues, una buena oportunidad esta conmemoración para leer o releer de nuevo tan singular y clásica obra.