Hoy los católicos celebramos el juicio de San Juan Bautista, el precursor. Y lo celebramos no porque sea el solsticio de verano sino porque la fiesta se celebra seis meses antes de Navidad. Recuerden, "ya está de seis meses la que llamaban estéril". Ergo, Juan el Bautista y Jesucristo se llevaban seis meses.
Sin embargo, miren por dónde, sólo oigo hablar del solsticio de verano, el día más largo de año y la emergencia climática, cada día más emergente.
Ya hemos dicho que la Iglesia se enfrente a dos retos, la Iglesia onegera y la iglesia pagana. Esta segunda es más peligrosa. La iglesia del solsticio de verano, es la esta iglesia pagana, que no adora la naturaleza y no a su Creador, que piensa en dios como un qué, no como un quién... y así no hay manera.