Sr. Director:

El 19 de diciembre de 1926 se llevó a cabo en Chile la coronación de la imagen de Nuestra Señora del Carmen, Reina y Madre de Chile. Con este motivo se han iniciado ya en aquel país las celebraciones del centenario de la coronación, que culminarán en diciembre de 2026.

El cardenal Fernando Chomali presidió una Misa en la catedral metropolitana, con la presencia del presidente electo, José Antonio Kast y su esposa.

La Penitenciaría Apostólica ha emitido un decreto que concede indulgencia plenaria a todos los fieles que participen en las celebraciones marianas durante el 2026. Las personas que por motivos razonables no puedan estar físicamente presentes, podrán igualmente lucrar las indulgencias siguiendo las celebraciones a través de los medios de comunicación y uniéndose espiritualmente a las mismas, del 1 de enero al 31 de diciembre de 2026.

La Presidenta de las Camareras de la Cofradía Nacional del Carmen expresó su gratitud por este evento e invitó a confiar nuevamente Chile a María para que ilumine nuestras decisiones y nos conduzca a Jesús.

El cardenal Chomali reflexionó sobre la devoción que la Virgen del Carmen genera entre los fieles, porque Ella, siendo criatura como nosotros, fue preservada del pecado original y vivió plenamente abierta a la voluntad de Dios. La verdadera grandeza cristiana está en servir como lo hizo María al visitar a su prima Isabel. La Madre está siempre pendiente de nosotros y de nuestras necesidades.

El general Javier Uturriaga entregó una nueva banda de Patrona y Generala Jurada de las Fuerzas Armadas y de Orden para la histórica imagen coronada de la Virgen del Carmen.

El Presidente del Círculo Chileno de Amigos del Camino de Santiago de Compostela ofreció a la Virgen la Gran Cruz de Honor, en reconocimiento a su condición de Socia Honoraria Nº 1 de la institución.

Este centenario chileno pretende, con la ayuda de Nuestra Señora, renovar la fe, la esperanza y la responsabilidad de todos y cada uno por el bien común.

Sin duda, María nos lleva a Jesús y nos lo acerca, nos lo muestra.

Gracias, Virgen María.

Ruega a tu Hijo por nosotros.