• La oferta supone aparcar la salida a bolsa, una baza siempre presente en la operadora por cable.

  • Equipos de ambas compañías perfilan los flecos en una negociación que comenzara a fines de la pasada semana.
  • Los fondos de ONO han sido decisivos para bendecir la operación, aunque recelaban de una cantidad inferior a 7.500 millones de euros previstos en un primer momento.

  • Han cedido finalmente por el efecto negativo en las bolsas de la crisis de Ucrania.

  • Cinco directivos de ONO se cobrarían un bonus, ya previsto en contrato, próximo a los 70 millones de euros.

ONO se ha decantado finalmente por la oferta de Vodafone, descartando la salida a bolsa, que pagará por la operadora de telecomunicaciones por cable 6.850 millones de euros. ONO ha jugado su baza y, en paralelo con los preparativos de su salida para cotizar en el mercado, acoge una oferta que algo inferior a la que exigían los fondos de inversión que controlan el capital, que presionaban con la opción de la alternativa de la bolsa. De hecho, ONO tenía previsto estudiar este mismo martes el nombramiento de los consejeros independientes, requisito necesario para la salida a bolsa.

Los principales accionistas de ONO son fondos de inversión y, como adelantaba Hispanidad ayer, han sido decisivos en la operación. Estos tienen sindicado el 70% de las acciones, pero la voz cantante la llevan los norteamericanos Providence (15,2%) y los canadienses de CCMP (15,2%) y sus compatriotas de la Caja de Depósitos de Quebec (6,8%). En total, suman un 37% del capital. Y General Electric también ha delegado su 9% en esos fondos relevantes. Otros accionistas entre los que se reparte la tarta son Thomas H. Lee Partners, también con el 9%, igual que General Electric; Multitel el 6 %; Val Telecomunicaciones el 5,4 %, OTPP Power Luxembourg el 4,8 % y el Grupo Santander el 4,4 %. Con una menor participación, también están presentes Sodinteleco (3,9 %), Northwesterm Insurance Mutual Life Company (2,3 %) y Bregal Co-Invests (1,4 %).

Paralelalamente, el presidente de Vodafone, Vittorio Colao (en la imagen), es consciente de que se juega mucho en el envite. El Consejo de la operadora le ha advertido, de hecho, que no quiere más sustos como los de Liberty, que no pretendía ONO sino la propia Vodafone, una empresa con demasiada liquidez tras su separación de Verizon. Colao ha tenido que convencer al propio Consejo, que también le había avisado del peligro de que la compra de ONO acabara como la de Kabel Deutschland, donde, como ya adelantara Hispanidad, la salida a bolsa encareció la adquisición final.

Los fondos presentes en ONO han sido decisivos en esta operación. De hecho se habían plantado en que no aceptarían una oferta menor a una horquilla de entre 7.500 millones y 8.000 millones de euros y que, sino era así, la única opción era salir a bolsa. ¿Qué ha pasado  La explicación está en los últimos sucesos ocurridos en el Este. La crisis de Ucrania, y su inevitable presión sobre las bolsas, ha sido decisiva en el desenlace de la esta operación. La convulsión en la zona no ha sido una buena noticia para la salida a bolsa.

Desde finales de la pasada semana, equipos  de ambas compañías negocian en Londres, Ahora ya sólo faltan los flecos. Como consecuencia, ya prevista en su contratos de entrad, los seis mayores directivos de ONO, se repartirán una cantidad próxima a los 70 millones de euros, la misma que hubieran ingresado de salir a bolsa, iniciativa que es la que ha conseguido que Colao haya elevado la puja.. Los fondos, por su parte, salen de ONO con una plusvalía del 100 por 100 en cuanto su valor en libros ya había sido amortizado. A la postre, Vodafone entra en España en fibra óptica, para poder operar en telefonía fija con potencia de fuego  .

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com