El perfil biográfico sobre el pintor Vincent Van Gogh podría poner fin a una de las fábulas más consolidadas de la pintu­ra internacional

 

El perfil biográfico sobre el pintor Vincent Van Gogh podría poner fin a una de las fábulas más consolidadas de la pintu­ra internacional. Los campos de trigo en torno a la localidad francesa de Auvers-sur-Oise son un destino turístico para miles de curiosos que acuden al escenario donde el estropeado pintor se habría quitado la vida en julio de1890, dos meses des­pués de abandonar el hospital psiquiátrico.

El artista hizo de sus cuadros una tormenta de emociones. En una nota al final de un libro, Steven Naifeh y Gregory White Smith, galardonados con el Pulitzer por la biografía del maestro Jackson Pollock, deducen que el atormentado artis­ta neerlandés no se auto inmoló de un disparo en un campo de trigo.

Aseveran que Vincent Van Gogh murió en un incidente con Rene y Gastón Secretan, dos her­manos veraneantes en Auvers. Rene, el menor de los hermanos, era un adolescente de 16 años que tenía como diversión estival hacer la vida imposible al 'foux rouge', como le llamaban familiarmente.

El pintor se había hecho amigo de su hermano mayor, Gastón. Le cautivaba disfrazarse de 'cowboy', y se divertía disparando con una pistola del calibre 380. El Van Gogh coincidía con los dos hermanos, con los que solía conversar y empinar el codo durante horas. En algún momento, debió de iniciarse una reyerta y alguien disparó, por ac­cidente, la vieja pistola, hiriendo de muerte al pintor.

"¿Por qué se había llevado todo su equipo para pintar? ¿De dónde sacó la pistola? No se sabe exactamente lo que ocurrió, ni se puede saber si fue Rene quien disparó. Pero algo pasó en el camino de retorno entre un 'cowboy' fanfarrón y embriagado y un artista rabioso y chiflado ebrio", asevera Steven Naifeh uno de los autores del libro.  

Un estilo de vida errático y enredado supone un deterioro físico que favorece la aparición de realidades patológicas que llevan al derroche atropellado de bebidas alcohólicas. El abuso de los néctares etílicos puede llevar al suicidio, a la auto inmolación. Ese apropiarse de su propia vida, que es de Dios, es lo que se denomina como muerte violenta, en este caso, por arma de fuego.

Es importante insistir en que el suicidio es un acto morboso, decadente y cobarde ya que es el único acto humano que no tiene arrepentimiento.

Clemente Ferrer
clementeferrer3@gmail.com