Sr. Director:
El pasado domingo los españoles hemos votado por el cambio y hemos otorgado al Partido Popular la mayoría absoluta.

 

El cambio que anticipaban las encuestas se ha confirmado. El PP consigue los medios suficientes para ponerse a trabajar con estabilidad por el bien común, una tarea urgente en España, dada la situación en la que nos encontramos. En buena parte, esa herencia calamitosa hay que colocarla en el debe del Partido Socialista que, tras ocho años en el Gobierno, vuelve a dejar a España en una situación crítica, como ya lo hizo el 96. Los electores han tomado nota y han castigado el proyecto de Rubalcaba y Zapatero con los peores resultados de la historia para el PSOE, en un nuevo escenario complejo.

El nuevo Gobierno no lo va a tener nada fácil. La crisis moral que padecemos, con repercusiones sociales, económicas y políticas muy profundas, no se supera de la noche a la mañana. El cambio era condición indispensable para empezar a levantar cabeza, pero por sí mismo es insuficiente.

Más allá de que el Partido Popular cuente con una holgada mayoría, la dificultad de la coyuntura exige recuperar los consensos perdidos. El nuevo tiempo requiere trabajo en común, altura de miras y generosidad por parte de todos.

Suso do Madrid