Si Cristóbal Montoro se lo pone a tiro, la entidad madrileña también absorbería a la CAM. Feijóo tiene cada vez más difícil la fusión entre Caixa Galicia y Caixavigo: no por MAFO sino por Génova. Y si consigue la fusión entre Madrid y Barcelona, no lo duden: será el fin de las cajas de ahorros

Es posible que algún día, Rodrigo Rato vuelva a la política, pero sólo tras conseguir el primer grupo financiero español, se supone que convertido para entonces en un banco. El plan con el que el ex director del FMI toma posesión de la Presidencia de Caja Madrid consiste en sanear, lo primero, y creer en tamaño, con la adquisición de Caixa Galicia y, si fuera posible, la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM). Como ya hemos explicado, se trata de una idea del propio Cristóbal Montoro, para romper el control autonómico sobre las cajas de ahorros con tres entidades de zonas controladas por el PP.

Si a Caja Madrid le sumamos Caixa Galicia y CAM tenemos una Caixa y entonces, en situación de paridad, ir a la gran fusión Caixa-Caja Madrid, que será el colofón de la carrera empresarial de Isidro Fainé y el colofón de la carrera empresarial de Rodrigo Rato: Madrid y Barcelona unidas por lazos más intensos que el Puente Aéreo.

Eso sí, una fusión de esa magnitud convertiría a Caja Madrid y Caixa en un banco y de terminar definitivamente con la cajas de ahorros... que es lo que pretenden muchos bastantes socialistas, entre ellos el gobernador del Banco de España, y muchos populares.

Ahora bien, el principal enemigo del plan Rato es su correligionario, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que se juega su prestigio político en sacar adelante la fusión Caixa Galicia- Caixanova. Enemigos: el gobernador del Banco de España, que viajará a Santiago y a Vigo para convencer al empresariado gallego de que Caixa Nova debe fusionarse con alguna entidad no gallega. No sólo eso, MAFO, en su estilo, chantajea a los gallegos: si hacéis la fusión interna, el FROB no será generoso. Naturalmente con tal de fastidiar a un valor del PP, la vicepresidenta Elena Salgado apoya en este apunto a MAFO con singular entusiasmo.

Más enemigos: las fuerzas vivas del sur de Galicia siempre en guerra contra el lamentable centralismo de Santiago y La Coruña. Los socialistas y algunos caracterizados miembros del Bloque, como Antxo Quintana o José Manuel Beiras, más que nada por fastidiar al pepero Feijóo. Pero, sobre todo y ante todo, el principal enemigo de Feijóo es Génova 13 en general y Cristóbal Montoro en particular. Si Caja Madrid ha establecido el listón máximo al que políticamente puede llegar Esperanza Aguirre, Caixa Galicia y Caixanova puede suponer el listón máximo al que puede llegar un hombre como Núñez Feijóo que aspiraba nada menos que a sustituir a Mariano Rajoy.

Y todo el plan Rato no era posible si antes no sanea Caja Madrid. Miguel Blesa -que se refirió en su despedida a la fusión Caixa-Caja Madrid, adelantada por Hispanidad- le ha dejado a Rodrigo Rato, un pastel al que hay que quitar el veneno: el cuatro trimestre del año 2009, la mora de la entidad, la escasa dotación de la misma... todo hace pensar en la necesidad urgente de un drástico plan de saneamiento. Los resultados que Blesa presentó en su despedida son, digámoslo de una vez, lamentables.

Eulogio López

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