Sr. Director:
Las evaluaciones educativas sólo son útiles si se realizan bien. Digámoslo claro: PISA 2009 en Cataluña es un ejemplo escandaloso de lo que nunca se debe hacer, por mucho que la Generalitat ahora quite hierro al asunto.

 

Sólo dos datos: el porcentaje de alumnos inmigrantes en la educación catalana ronda el 18% mientras en la muestra de PISA sólo hubo un 11%. Y los repetidores en Cataluña superan el 30% mientras en la muestra catalana apenas hubo un 20%.

No hay que ser un lince de las estadísticas para darse cuenta que si quitas inmigrantes y repetidores, la nota global aumenta mucho, pero, claro, de forma artificial.

Utilizar una muestra tan maquillada, sesgada y desviada de la realidad es sencillamente lamentable.

María Sánchez Reyes