Sr. Director:

Algunos partidos políticos de izquierdas están encendiendo el fuego de la cristofobia y el anticlericalismo, como durante la persecución religiosa de los años treinta. Todo lo bueno que desarrolla la Iglesia Católica se silencia (orfanatos, misiones, parroquias, leproserías, colegios...). Sólo se habla de lo malo y, además, exagerando, cuando no mintiendo.

Las clases de religión católica son un derecho contemplado en la Constitución, solicitada por más del 80% de los padres. Esta materia es optativa, no se impone, pues se puede sustituir por otra, tiene puntuación académica y no es un "privilegio", pues los padres católicos pagamos impuestos como los que no lo son, por lo que tenemos derecho a esas prestaciones.

La mayoría de los ingresos de la Iglesia son de las aportaciones de los fieles, la parte que recibe del Estado es mínima comparada con la que perciben sindicatos o partidos políticos, que, por cierto, tienen menos militancia que la propia Iglesia Católica.

Esto es una democracia, así que si ciertos partidos no quieren que ésta Institución tenga subvención, que tampoco ellos la obtengan.

Juan Francisco Fernández

juanfryma@mixmail.com