Sr. Director:
Existe una corriente de opinión que intenta delegar en la sociedad civil la defensa de la vida, desde algunos sectores se trata de establecer una separación entre la ciudadanía y los poderes políticos, tratando de desrenposabilizar a los partidos políticos de la defensa de la vida, pues temen la pérdida de votos.

 

El Estado es el responsable de garantizar el derecho a la vida, la sociedad civil puede influir y presionar pero nunca puede suplantar la responsabilidad del Estado. Algunos partidos tienen especial interés en desligar de su programa algo tan transcendente para la sociedad cómo es el derecho a vivir, los votantes tenemos derecho a saber a ciencia cierta cuál es la posición de los partidos políticos respecto al tema de la vida, no podemos votar a un partido que no habla claramente de sus propósitos si llega al poder, por eso, debemos exigir que no engañen a la sociedad.

Muchas personas piensan en votar al mal menor, pero este sigue siendo un mal y por lo tanto en conciencia no se puede dar el voto a quien no clarifica su postura respecto a la vida, algunos de buena fe también creen que podrán influir en determinado partido para que cambie su actitud, pero estos no revisan la actuación de los que ya demostraron su postura en anteriores legislaturas.

El derecho a vivir no admite medias tintas.

María del Carmen Antoja Giralt