"Nos vuelves locos. Lloras toda la noche. Te orinas en la cama. Te salen los primeros dientes y luego, incluso, el sarampión. Primero el parvulario, luego el colegio y con 15 años nos tienes a nosotros. Sí, tú nos haces locamente felices. Tu adquisición es gratuita. Luego se vuelve cara. Necesitas tiempo y espacio. Nos cuestan los zapatos nuevos, la televisión grande y las vacaciones en la costa. Tú no eres un lujo, ni eres impagable. Hay muchos motivos para no tener hijos y el mejor para tenerlos: tú. No puedes hablar y nos explicas el mundo. No puedes correr y nos ayudas a dar un salto. Aprendes tanto cada día y nos enseñas mucho más. Nos muestras que nunca es mal momento, sino realmente el mejor para recibirte. Tienes padre y madre y necesitas todo el país para crecer felizmente. No estás solo, sino que eres nuestra tarea más valiosa. Tú haces de dos personas una familia, de la vivienda más pequeña, un lugar de juegos y aventuras y, de fideos y salsa de tomate, una comida de fiesta".
El comercial termina con el enunciado siguiente: "Necesitamos más como tú, porque sin ti el presente no es divertido y el futuro ya pasó. Tú eres Alemania". Resumen de Belén Ester Casas, publicado en el Semanario Alba.
Clemente Ferrer Roselló
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