Sr. Director:
Mi reciente artículo: "Andalucía... palos con gusto": me ha reportado muchos comentarios y también en la prensa nacional abundan los comentaristas "acreditados", que opinan, sobre la región más extensa y rica de España y el resultado de las últimas elecciones. Pese a la corrupción que la asola, los votos que han llegado a las urnas, deciden que hay que continuar con más de lo mismo.

 

 Por ello uno de mis lectores me comunica lo que sigue:

"¿Quién va a ser el osado que se atreva a invertir con un horizonte de gobierno PSOE e IU?".

Esa es la explicación de fondo que el presidente de la Confederación de Empresarios Sevillanos, Antonio Galadí, ha dado para dimitir en bloque, él y su Ejecutiva provincial ante los tiempos que se avecinan".

Y al que "a vuela tecla" le digo lo que siento en ese momento y que es que quizá en el premio llevarán el castigo Andalucía y  el plan de derroche destructor en que se ha desenvuelto en el ámbito oficial y político durante los 32 años que la ha mangoneado los que se dicen socialistas- Ha sido sobre la base de las ingentes cantidades transferidas, principalmente de la Unión Europea. Ahora ya no hay dinero ni en Europa y menos en Madrid... ¿de dónde van a sacar dinero para mantener el ejército de subvencionados que los han mantenido en el poder? Ese es el quid de la cuestión y lo vamos a ver más bien pronto antes que tarde. ¿Emitir deuda pública? ¿Quién se la va a comprar? y por otra parte, si se encaminan en ese pozo sin fondo... Andalucía terminará igual o peor que Grecia.

A todo ello ahora añado: ¿Qué vamos a hacer los demás? Pues sobrevivir, como lo venimos haciendo cuasi desde que nacimos en esta región... que siendo rica en recursos, siempre ha estado expoliada por unos y por otros; mientras los nacidos aquí (que no andaluces con pleno sentimiento de serlo y saber donde nacieron) siguen durmiendo, pelotilleando al que gobierna, sea el rey, el dictador, o ahora este "potaje" dicen que democrático, y esperando quizá al Mesías que nunca llega. Ni llegará jamás...  porque hay que ganárselo uno con su inteligencia y trabajo honrado".

Añadamos que lo mejor de Andalucía ha venido emigrando desde tiempos remotos y hoy se considera, que aquí faltan por encima de los dos millones de habitantes. Que se fueron la mayoría muertos de hambre, pero como inteligentes y positivos, también en mayoría, se fueron a enriquecer otros territorios, con sus cerebros, que como he dicho miles de veces, es la mayor y mejor riqueza autóctona.

Aquí es de fábula, todo lo que ocurrió y sigue ocurriendo... pero por cuánto pasa, es que Andalucía es una especie de "vaca con ubres inmensas" y de las que maman propios y extraños sin que ellas se extingan. Veamos lo que ocurre ahora, puesto que presumo que una nueva odisea se nos viene encima. Entiendo perfectamente lo que han hecho esos dignos empresarios, a los que tendrían que seguir el resto. Y que los enterados políticos organicen todo, igual terminamos como en Cuba, saliendo en balsas hacia donde sea.

 Vean las declaraciones efectuadas en Sevilla y valórenlas con la dignidad que merecen y que es mucha: "¿Quién va a ser el osado que se atreva a invertir con un horizonte de gobierno PSOE e IU? Esa es la explicación de fondo que Antonio Galadí, presidente de la Confederación de Empresarios Sevillanos ha dado para dimitir en bloque, él y su Ejecutiva provincial ante los tiempos que se avecinan. Galadí, al que le hubiera quedado un año al frente de la CES, se ha referido a la pasada experiencia de la coalición de gobierno en el Ayuntamiento de Sevilla entre PSOE e IU como elemento para adoptar esta decisión". Lo ocurrido es consecuencia directa de los resultados electorales del pasado 25 de marzo. Galadí lo ha dicho con claridad:  "Una tierra sedienta de inversores. ¿Quién va a ser el osado que se atreva a invertir? La situación que se presenta para Andalucía es similar a la que hemos vivido los sevillanos con el anterior equipo de gobierno [ocho años de coalición PSOE-IU] y todos sabemos lo que pasó. Pensamos que la experiencia en nuestra ciudad se puede extender a toda Andalucía y es para echarse a temblar», dijo en su despedida ante asamblea general de la CES".

 

Aquí el principal problema que hay (o que yo aprecio) es la inutilidad de los políticos verdaderamente autóctonos y que no han sabido crear uno o dos partidos verdaderamente andaluces y hacer valer la fuerza poblacional de esta región, que es la más poblada de España... y sin esgrimir separatismo alguno, hacer valer todo ello para recabar las atenciones que un gobierno central debe tener por obligación, para que esta región se termine de conformar, creando una verdadera y gran riqueza de la que no sólo ella se beneficiaría, sino el resto de España.

Aquí y como arriba quiero decir... los destacados "pelotilleros" de siempre, se han limitado a pelotillear al rey (cuando los reyes gobernaban), a los dictadores (Primo de Rivera (que era andaluz) y Franco (que algo hicieron si bien no lo suficiente) y ahora a los que hay en Madrid. Y lo hacen simplemente para situarse ellos, sus familias, sus allegados y nada más... ¿resultados? Desastres tras desastres y salvo los pocos emprendedores, que aquí emprendimos algo... "para traer recursos a Andalucía" (entre los que me cuento en mi modestia) el resto, pues a la vista está.

Para entender lo que digo, no se necesita nada más que ver primero el mapa de Europa y ver donde está situada Andalucía: A caballo de los dos mares más importantes del mundo y puente del continente con más recursos a explotar y por tanto con el mayor porvenir para los próximos siglos. Algeciras es hoy uno de los más importantes puertos de toda Europa.

Y segundo: enterarse de todos los recursos que aquí hay y que no son solo el turismo. Y luego juzgar lo ilógico de la postración de este territorio, en el que caben trece Estados soberanos europeos, las tres provincias vascongadas y con lo que sobra habría para meter otros territorios "soberanos". O sea más que de vergüenza... es de bochorno elevado a la máxima potencia. Y como para mandar a todos los políticos que aquí nos han arruinado por lo menos al Caribe... o mucho más allá".

Antonio García Fuentes