La atrocidad comenzó con Ana Pastor en 2003, y Elena Salgado la amplió sin límites con la reforma de la FIV y la ley de Investigación Biomédica. Científicos destacan que la investigación con células madre embrionarias ha resultado un fracaso. Por el contrario, la investigación con células madre adultas ha cosechado muchos éxitos. Sin embargo, el Gobierno del PP no se mueve. 2.600 profesionales firman el 'Manifiesto del 25 de marzo' para cambiar la legislación en España. Como se recordará, en el año 2003, y bajo Gobierno del PP, la entonces ministra de Sanidad, Ana Pastor, aprobó una ley por la que se podían destinar los embriones sobrantes de la fecundación in vitro (FIV) a la investigación. La medida, explicó la ministra Ana Pastor entonces, pretendía "abrir una vía" a la lucha contra enfermedades hoy incurables, recogía Eroski Consumer. Aquí se puede leer el texto completo de la ley, que lo preveía en estos términos: "El material biológico que se obtenga tras la descongelación de los preembriones que cuenten con el consentimiento, podrá ser aprovechado con fines de investigación".

Posteriormente, el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero amplió las posibilidades de investigar con embriones humanos mediante las leyes 14/2006 de Reproducción Humana Asistida y 14/2007 de Investigación Biomédica que permiten "actuaciones sobre el embrión de menos de 14 días, tales como la selección genética de embriones, previa a su implantación, con fines eugenésicos, la destrucción pasado cierto tiempo de los embriones sobrantes de ciclos de FIV o la posibilidad de su utilización para fines de investigación, o incluso la clonación con fines terapéuticos mediante la técnica de transferencia nuclear", explica Profesionales Por la Ética.

El uso de células madre de embriones -o sea, de personas humanas- para investigar, que implica su muerte, recuerda muy mucho a lo que hacían los nazis, lo que ocurre es que en este caso los embriones son casi microscópicos, y no llaman tanto la atención, ni gritan, ni chillan. Es lo que el Papa Benedicto XVI clavó, cuando dijo: "Dios ama al embrión". Sin embargo, el uso de células madre adultas no presenta ninguna objeción ética, pues no implica la muerte de ningún ser humano.

Pero es que, además, el uso de embriones humanos para sanar enfermedades se ha revelado un fiasco tras más de 10 años de trabajos donde no se ha obtenido resultado terapéutico alguno, y tal y como ha quedado de manifiesto en EEUU, donde hasta se crearon empresas que luego han tenido que cerrar. Igualmente, científicos de renombre han destacado el uso ineficiente de las células madre embrionarias y se han pasado a la investigación con células madre adultas, como Ian Wilmut, el creador de la oveja 'Dolly', informaba Forum Libertas; o el Dr. José Jara, doctor en Medicina y Cirugía y presidente de la Asociación de Bioética de la Comunidad de Madrid (ABIMAD), quien afirmó: "El Gobierno de Estados Unidos recoge en sus páginas web todos los ensayos que hay actualmente en el mundo: hay dos mil ensayos en investigación clínica humana con células madre adultas frente a un solo ensayo con células madre embrionarias".

Ante todos estos datos, en Hispanidad hemos preguntado al Ministerio de Sanidad si tiene previsto acometer alguna reforma de las dos leyes socialistas y nos han contestado que en este momento, todos sus esfuerzos están volcados en el plan de ajuste de gastos que se debate en el Congreso el próximo 17 de mayo y que preguntemos más adelante. O sea, que de momento, nada de nada.

El pasado 25 de marzo, Profesionales por la Ética presentó un manifiesto por el que más de 200 científicos e investigadores pedían la reforma de las leyes españolas que permiten el uso y destrucción de embriones humanos. En la actualidad, ya lo han firmado unos 2.600 profesionales.

Dicho documento -Manifiesto del 25 de marzo- tiene como fin "concienciar a la opinión pública de la necesidad de respetar la dignidad del embrión humano y de impulsar en España cambios legislativos que se adecúen a la reciente sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que excluye la posibilidad de registrar en toda Europa patente alguna que sea fruto de investigaciones que hayan implicado la manipulación y destrucción de embriones humanos, así como la utilización de éstos con fines comerciales e industriales".

¿Hará algo el actual Gobierno del PP por proteger a los embriones humanos?

Mucho nos tememos que no.

José Ángel Gutiérrez
joseangel@hispanidad.com