En una remota isla de Escocia, un hombre misterioso vive su propio exilio en soledad solo acompañado de su leal perro. Pero tras una peligrosa tormenta rescata a una niña del mar, lo que tendrá unas consecuencias imprevisibles para ambos porque se verán abocados a luchar juntos contra peligrosos enemigos, lo que obligará al hombre a ejercer la misión de protegerla. A medida que los acontecimientos se precipitan se descubrirá que viven inmersos en una inquietante conspiración en la que participan algunos miembros del servicio secreto MI6.
Desde hace más de una década Jason Stathan se ha convertido en la mejor estrella de cine de acción, tanto es así que aunque algunas de sus películas repitan con variaciones el mismo tema, siempre tienen su público, porque están bien realizadas y las escenas de movimiento son impecables. Aquí y, por tercera vez, tras Homefront (2012) y Safe (2013) se ve obligado a convertirse en un protector.
Las escenas de acción y violencia extrema se suceden sin parar; hay persecuciones de coches, luchas cuerpo a cuerpo y enfrentamientos de todo tipo por tierra y mar. Precisamente las secuencias que transcurren en el mar de Irlanda fueron, al parecer las que más trabajo llevaron a los responsables técnicos de este film puesto que algunas se rodaron en las propias aguas pero para otras se recurrió a tanques inmensos que recrearan los turbulentos oleajes. Precisamente por la dureza en el rodaje se contó con un director como Ric Roman Waugh muy acostumbrado al género pues ha sido el responsable de películas como Objetivo: Washington D.C. (2019) y Greenland: EL Último Refugio (2020). A pesar de ello para las escenas de acción tan copiosas en esta cinta, Wauhg recurrió a Steve Griffin, coordinador de especialistas y director de segunda unidad, con el que ya había trabajado anteriormente.
Si bien la acción es el gancho de Shelter, también están bien realizadas las escenas donde se describe la relación especial entre dos solitarios: ese hombre que se retiró del mundo para salvar su vida y esa niña que ha sufrido en sus carnes el abandono por el fallecimiento de sus seres queridos. Esta última encarnada por la adolescente Bodhi Rae Breathnach, cuya primera actuación ha sido en el brillante y oscarizado drama Hamnet.
Statham ha ejercido también como productor y, como es habitual en sus películas, Shelter: El Protector es muy entretenida debido a su agilísimo ritmo pero también porque contiene un acertado mensaje de redención.
Para: los que les guste este actor y las películas de acción en las que interviene.