Basada en el libro "La Catadora”, de la escritora italiana Rosella Postorino, los hechos que se narran salieron a la luz cuando en el año 2012, a los 95 años, poco antes de morir, una mujer llamada Margot Wölk reveló que había sido una de las jóvenes alemanas obligadas a probar los platos de Hitler. Se desconocía la existencia de los catadores.
Y es que la Historia siempre nos sorprende con relatos increíbles pero verdaderos. Así, este film recuerda que Hitler, un hombre desconfiado, tenía pavor a ser envenenado, de ahí que obligó a una serie de jóvenes alemanas a convertirse en catadoras de sus menús, cuando se alojaba en la denominada Guarida del Lobo, en Prusia Oriental. La historia está narrada desde el punto de vista de una de esas jóvenes.
El film de Soldini se centra en la sororidad femenina de ese grupo de mujeres diferentes pero enfrentadas a un mismo hecho, que les hizo unirse a casi todas, salvo a una fanática que confiaba en Hitler a pesar de todo. La protagonista es una joven berlinesa, antigua secretaria, de gran belleza, que se ha mudado al campo con sus suegros a la espera del regreso de su esposo, en el frente de batalla.
Si bien la película no es emotiva, es fría, describe muy bien la sensación de miedo, de inseguridad que vivían esas mujeres, que realmente eran víctimas, porque cada día hacían tres comidas donde se jugaban la vida. Además, en esos años los militares que las custodiaban estaban nerviosos porque Alemania ya empezaba a perder batallas, puesto que los acontecimientos narrados comienzan en noviembre de 1943.
Para: los que les gusten las historias basadas en episodios reales.