El amor por la naturaleza y las ganas de efectuar un cambio en su vida hicieron que un canadiense llamado Mathyas Lefebure, pasará de ejercer su trabajo en una oficina en Quebec a ser pastor de ovejas en los Alpes franceses. Paradójicamente, Mathyas conoció a una funcionaria que también deseaba abandonar su rutina diaria. A ambos, ejerciendo de pastores, les propusieron emprender un viaje custodiando un rebaño de ovejas a través de las montañas, lo que se conoce con el nombre de trashumancia. Pero la misión, y el oficio, no eran nada fáciles. El mundo está cambiando, pero en algunos oficios indispensables la IA no sirve para nada.
Rodada en parajes naturales muy hermosos, la película con un enfoque poético, nos invita a reflexionar sobre la velocidad de la vida urbana o la necesitad, en ocasiones, de desconectar del estrés, y el deber de cuidar el entorno natural. La historia está basada en un libro que, sobre sus vivencias en la montaña, algunas muy duras, escribió el canadiense Mathyas Lefebure bajo el título: D’où viens tu, berger?
Igualmente Hasta la montaña es una invitación a valorar el trabajo rural. La película, aunque se desarrolla en Francia aborda un problema dramático al que se enfrentan en el campo: la excesiva protección de lobo, un animal recordemos depredador, que hace que los que se dedican a la ganadería pierdan muchos ejemplares al año, que son su única forma de ganarse la vida. En la zona de Provenza las ovejas no las utilizan para la producción de leche con la que fabricar los quesos sino para vender la carne.
Para el rodaje de esta película la directora contó con la participación de actores no profesionales: muchos habitantes locales, pastores y agricultores que ven reflejado con sumo respeto su miedo al futuro, la falta de reemplazo generacional y sus justas reivindicaciones. Son franceses, pero seguro que los pastores y agricultores españoles se sentirán identificados.
Para: los que crean que hay que apoyar a agricultores y ganaderos en su duro e indispensable trabajo