Divertidísima comedia francesa que mezcla suspense, humor y metacine. El maestro del suspense, Alfred Hitchcock, y una de sus obras más emblemáticas, La ventana indiscreta, están en el ADN de esta película.
El matrimonio formado por Colette, profesora especializada en el cine de Alfred Hitchcock, y su marido, François, un escritor de novelas de intriga un tanto anticuadas, viven instalados tranquilamente en su monotonía diaria cuando ella empieza a sospechar que su nuevo vecino de enfrente ha matado a su mujer. Aunque su esposo se muestra escéptico ante el supuesto crimen, en busca de emociones, se involucra en la aventura de investigar lo que ocurre en su propio vecindario. La intriga está servida.
Tres estrellas del cine francés como son Gilles Lellouche, Laetitia Casta y Guillaume Gallienne hacen alarde de una gran vis cómica en esta comedia llena de enredo en la que el conocido director Rémi Bezançon (con películas tan interesantes como El primer día del resto de tu vida o La biblioteca de los libros rechazados) da rienda a su pasión por el cine clásico. Porque si bien Hitchcock, y sus obras, son el gran referente de este filme, en el que no solo vemos imágenes de sus entretenidas piezas, sino que escuchamos momentos de sus geniales bandas sonoras, Bezançon también hace un guiño a otras comedias clásicas imprescindibles como Ser o no ser del maestro Ernst Lubitsch, dando como resultado una película que provoca la carcajada gracias a un humor elegante, donde no hay hueco para el aburrimiento. Un filme muy recomendable para cualquier tipo de público debido a su ágil ritmo y su humor, pero con el que disfrutarán especialmente los aficionados al cine que “pillarán” todos los guiños de la filmografía de Hitchcock (sí, incluyendo Psicosis) no solo visual sino musicalmente.
Si Asesinato en la 3ª planta es uno de esos filmes para pasar un buen rato, está claro que también sirve, como dicen sus responsables, para explorar cómo la ficción puede influir en la realidad e incluso transformar, en este caso a mejor, la vida de sus protagonistas.
Para: los que quieran olvidarse hora y media de sus preocupaciones.