Ambientada bajo el mandado del actual presidente de Egipto, Al Sisi, el protagonista es el actor más admirado de ese país, George Fahmy, una auténtica estrella que es presionado por altas autoridades de los mandos para que encarne en un film al actual presidente hasta su llegada al poder. Aunque no quiere aceptar el papel, no le queda más remedio que hacerlo a regañadientes lo que le llevará a ser invitado al círculo íntimo del poder. Precisamente, en esos peligrosos encuentros conoce a la misteriosa esposa del general que supervisa la película, de la cual se enamora.  

Supone el cierre de una trilogía que discurre en El Cairo, compuesta por tres historias totalmente diferentes de temática, pero con un denominador común: son thrillers con toque conspiratorio. Hablamos de El Cairo confidencial (2017), Conspiración en El Cairo (2023)y la que ahora nos ocupa: Águilas de El Cairo.

Como en las anteriores películas de la saga, el solvente actor libanés, Fares Fares, encabeza el elenco. Fares es conocido en Europa por su participación en la popular saga de Los casos del Departamento Q, pertenecientes al género policial.

Cine dentro del cine, la parte más cómica de la película transcurre durante el rodaje de la misma, en la que actor George Fahmy intenta dar verosimilitud a un papel en el que no cree lo que da lugar a situaciones curiosas.  El director del film lo ha dicho claro: es una película que toca el tema de la verdad y la mentira, aunque la mayoría de los personajes que desfilan por la pantalla mienten, unos por interés, otros porque se sienten amenazados.

El cineasta Tarik Salek, de nacionalidad sueca pero de origen egipcio (tiene prohibida la entrada en Egipto), describe perfectamente la ansiedad y la angustia de vivir en un régimen autoritario que espía a todo el mundo, algo que recuerda a la magistral La vida de los otros, y donde es imposible ser libre y tener una vida privada.

Thriller negro porque ningún personaje está exento de culpa por su comportamiento, excepto el joven idealista, hijo del protagonista, que todavía es inocente, frente a su padre que es un mujeriego, mentiroso, tanto en su vida personal como profesional.

La película está muy bien armada, tanto en su faceta dramática como en su suspense, de ahí que sea sumamente interesante, a la par que entretenida.

Para: los que quieran descubrir directores que se arriesgan con sus historias.